sábado, 15 de diciembre de 2012

EL CAMBIO YA ESTÁ SURGIENDO

EL CAMBIO YA ESTÁ SURGIENDO

Preparémonos para el cambio. Empecemos a soltar todas las ataduras,  que nos ha estado sometiendo a una vibración baja de energía, con la que  hemos ido entrando cada vez más en  la vibración del miedo.
            El esperado fin del mundo de los Mayas ya ha llegado. Si no queremos, simbólicamente,  morir con él,  dejemos todos los conceptos erróneos que hemos venido aceptando hasta ahora como reales. Tengamos esperanzas, empecemos a elevar nuestros pensamientos, para que éstos eleven nuestra vibración energética.
            Podemos renacer de nuevo. Los viejos sistemas no se sostienen, no estaban consolidados desde la conciencia, han servido para llegar a este momento en el que nos encontramos,  nos han servido para aprender y comprender. Ahora sabemos que la vida no se puede basar en el miedo. Toda la existencia ha surgido del amor y es con amor y para el amor el  propósito de la misma.
            Hemos aprendido y sabemos, por nuestras propias vivencias y por la corroboración de la ciencia,  que todo es energía. Esta energía va adoptando distintas manifestaciones según su vibración. Existe la materia y la no materia, incluso el vacío se ha comprobado que tiene vibración. Hasta ahora en esta existencia física los seres humanos hemos vibrado tridimensionalmente, pero tras muchas experiencias y muchas vidas pasadas, estamos en este proceso de evolución y expansión hacia la cuarta dimensión e incluso a la quinta.
            Esta evolución es global. El planeta entero está culminando un ciclo evolutivo y nosotros sus habitantes también estamos en ello. Para que este proceso de cambio, al igual que la metamorfosis que sufre el gusano para pasar a mariposa, sea de la forma más armoniosa posible, debemos irnos preparando para los acontecimientos que están por venir. Empecemos por soltar las viejas creencias y actitudes con las que hemos ido llevando nuestro día a día, que se ha convertido en algo monótono y  automático.
            A partir de ahora tenemos que soltar todo lo erróneo que hemos creído como verdadero,  soltar el pasado, no preocuparnos por el futuro, abandonar los pensamientos negativos y así poco a poco iremos abandonando los miedos. Debemos ser conscientes cada momento, vivir el momento actual, que es lo único que podemos vivir y alimentar pensamientos sublimes, elevados y positivos. Si conseguimos cada uno desde nuestro interior generar esta vibración energética, esa será la vibración que tendremos en nuestra vida.
            Nuestro espíritu es eterno, es amor, felicidad, plenitud, no tiene carencias. Si vivimos hacia nuestro interior esa será nuestra vida: eterna, amorosa, feliz y tendremos plenitud de todo, nada necesitaremos.
            Aunque lo que veamos nos pudiera provocar sufrimiento e infelicidad, no dejemos que eso influya en nuestros sentimientos, si los enfocamos hacia nuestro interior, hallaremos felicidad. Al contrario que el payaso que aunque en su interior sienta la desgracia y el sufrimiento, durante su actuación se pinta la cara, se pone una nariz roja y esboza una sonrisa, nosotros debemos hacer lo contrario, aunque la imagen sea de tristeza, porque es lo que el mundo en estos momentos refleja, que siempre tengamos una sonrisa en nuestro interior.
            Tu sonrisa y la mía son contagiosas, infectemos de sonrisas al mundo.

            Te deseo lo mejor.


José Luis Lladó Meléndez
Cádiz, 4 de diciembre de 2012
           

PRESENCIA DEL SER

PRESENCIA DEL SER
Cuando en este verano comenzábamos a manifestarnos los funcionarios, hice una reflexión de conciencia y la envié por correo a todos los compañeros. Le puse por título “Asumo mi responsabilidad”. Por esas fechas con ese escrito no logré ser entendido por todos,  provocó en su momento algunas respuestas desaprobando mis palabras, pero ahora creo que hemos evolucionado y vamos modificando y moldeando nuestra forma de pensar. Empezamos a  comprender, nuestras reflexiones nos traen al Despertar.
            Ahora ya casi todos entendemos,  esta crisis y todos  estos conflictos en que nos estamos viendo envueltos  han sido necesarios,  para que de una vez despertemos. Nos están zarandeando y gracias a todo lo que está ocurriendo poco a poco nuestra forma de ver las cosas va cambiando.
            Hasta ahora siempre hemos pretendido que sean los demás los que cambien, auto-convenciéndonos de que son los demás y las circunstancias lo que debe cambiar. Tales creencias eran así hasta ahora.
 Aún a costa de nuevas críticas me atrevo a decir que incluso Ortega y Gasset,  ya lo dijo en su “Yo soy yo y mis circunstancias”, también tenía una visión equivocada, era lo habitual hasta ahora porque el ser humano aún no había despertado y creía ser otra realidad.  Ahora, en estos momentos en que algo hemos evolucionados, sabemos que el Yo que Somos es inmutable, aunque cambien las circunstancias. Sólo tenemos que ser conscientes de ello y vivir desde el Ser, no quedarnos sólo con el entorno.
El yo al que Ortega se refería no era más que el ego. Ese si es “él y sus circunstancias”, pero nuestra realidad no es el cuerpo, no es la mente, no es el ego. Somos el Ser eterno que se manifiesta a través de todo ello. En estos momentos estamos empezando a darnos cuenta de esta circunstancia y como consecuencia de ello debemos ser consciente de esa realidad que somos y no ocultarla con nuestras actitudes inconscientes  y automáticas.
Somos canales por donde el verdadero Ser que Somos se manifiesta. Por todo ello es por lo que digo que somos responsables de nuestros pensamientos, palabras y actos, que somos responsables de perpetuar lo que hay, lo que estamos viviendo, lo que hasta ahora hemos pensado o nos han inducido a creer. O por el contrario somos responsables de generar cambios con nuestros pensamientos, palabras, forma de ver la vida y nuestras acciones.
Vivamos estos momentos en conciencia presente y asumamos nuestra responsabilidad desde el Ser.
                                                                                                              José Luis Lladó Meléndez
                                                                                                              Cádiz, 7 de diciembre de 2012

EMPRESA UNIVERSAL

            Creo que en estos momentos debemos comprender que todo está en continuo movimiento y sufriendo cambios constantemente. Por tal motivo lo único que podemos hacer es dejarnos fluir con esos cambios y movimientos. Todo está plenamente organizado aunque desde nuestras mentes percibamos caos. Todo sucede por una causa y produce unos efectos. Oponerse a eso es hacer una resistencia inútil, que lo único que provoca es sufrimientos.
            Yo recomiendo, pues es lo que estoy haciendo desde hace algún tiempo, trabajar para la única empresa que no sufrirá pérdidas y que siempre respetará a sus trabajadores.  Esta es la Empresa Universal, bueno este nombre se lo he dado yo, otros le llaman  “La Gran Mente”, “Matrix”, “DIOS”, no importa el nombre, se trata de la misma empresa. Todo el que trabaja para esta empresa sabe que está siempre respaldado y protegido, lo cual nos da una fuerza inmensa para trabajar.  Trabajando para esta empresa es la única forma de conseguir el éxito y la felicidad.
Los trabajadores debemos reunir una serie de requisitos y asumir el compromiso de cumplir fielmente el desempeño de nuestra función.
                        1.- Intentar ser lo más positivo posible en pensamientos, palabras y acciones.
                        2.- Actuar sirviendo a todos los que  necesiten nuestra ayuda. Sabiendo que todos nos necesitamos y nos ayudamos mutuamente.
                        3.- Saber que el servicio que prestamos no supone ningún mérito personal, el trabajador debe estar por encima de su ego, comprender que cuando realiza su trabajo está cumpliendo con su compromiso con la empresa.
                        4.- Trabajar siempre con honestidad y coherencia.
                        5.- Estar presente en el ahora viviendo con plena conciencia desde el Ser.
            Para el buen desempeño de nuestro trabajo, debemos centrarnos y estar atentos continuamente, para así percibir lo que la empresa requiera de nosotros continuamente. Debemos centrarnos en silencio e intentar ponernos en conexión directa con la empresa. Al principio nos parecerá que somos nosotros los que tomamos las decisiones, pero conforme vayamos practicando nos iremos dando cuenta que las decisiones ya han sido tomadas y nosotros sólo tenemos que conectarnos  con la empresa para comprenderlo.
            Debemos apuntarnos todos a trabajar para esta empresa, apoyándonos unos a otros, con amor, difundamos esta nueva forma de vida. Hay trabajo para todos.
José Luis Lladó Meléndez
Cádiz, 11 de diciembre de 2012