Estamos en una época de cambios muy rápidos, vemos como todo va variando constantemente, sobre todo la forma de pensar, los valores, la ética, la moral, las prioridades en la vida.
Hemos vivido sometidos por el miedo, ahora la sociedad está evolucionando y comprendiendo que el miedo es creación del ego. Sabemos que todo lo que percibimos como verdadero en nuestra mente es lo que manifestamos en el plano físico. Nosotros somos los creadores de nuestro destino. Todos los días son iguales y cada uno de nosotros elige como quiere vivirlo. El día es igual para todos. Cuando despertamos podemos empezar con quejas, mal humor y de forma negativa, o por el contrario despertar agradecidos por estar vivos e ir generando a lo largo del día cosas positivas. Como vemos el día es el mismo para todos, pero la forma de vivirlo es distinta según nuestra actitud. No debemos responsabilizar a las circunstancias o a los demás de nuestros sufrimientos o felicidad, debemos ser conscientes de que cada uno es responsable de la forma de vivir su vida.
Ahora que el mundo está teniendo un gran cambio, debemos centrarnos en lo positivo, no manifestarnos para hablar, meditar o protestar contra algo que no queramos, pues de esa manera reforzamos la energía negativa. Por el contrario cada uno, individualmente o en grupos, debemos pensar, hablar y actuar de forma positiva sobre todo. Pongamos en nuestras mentes pensamientos positivos y actuemos coherentemente con dichos pensamientos. Manifestémonos de forma positiva, con alegría, sintiendo que nuestras vibraciones positivas sirven para que energías de la misma vibración sean las que nos llegue.
Ahora que el mundo entero está experimentando que el estado de bienestar no puede seguir manteniéndose a costa de la ambición de muchos, la corrupción de algunos políticos y el miedo del pueblo, pongámonos en acción desde la unidad todos los funcionarios, desde la libertad no desde el miedo, seamos una piña todos unidos por el bien de todos, que no impida esta unidad ni los colores, ni las ideas ni los líderes, pensemos que lo que está en juego nos afecta a todos y no sólo a los funcionarios. Nosotros somos el colectivo que mantiene a toda la sociedad, a pesar de los sueldos cada vez más reducidos. Estamos viviendo el cambio que era de esperar, no puede seguir la vida en un mundo con tantas desigualdades, la humanidad debe evolucionar, pero si se mira con perspectivas vemos que no ha sido así en todos los aspectos. Esta crisis económica ha sido el detonante para que tomemos conciencia de que los bienes materiales están para satisfacer nuestras necesidades, y que debemos compartirlos entre todos, que hay para todos, para la convivencia de todos y las relaciones entre todos. Deben fomentarse los valores básicos donde cimentar toda la existencia. Esos valores son los que no hemos sabido mantener, se han quedado atrás en la evolución. Hemos tenido una gran evolución intelectual, científica y tecnológica, en detrimento de la evolución moral, ética y espiritual. Ahora debemos darnos cuenta de que es desde el compromiso de cada uno como podemos lograr el cambio, así la sociedad irá adquiriendo los valores básicos para una mejor convivencia, debemos darnos cuenta de que la paz ya la vamos sintiendo cada uno y así entre todos iremos logrando que la paz individual vaya llegando al mundo, anulándose así todos los conflictos.
Cambiemos la imagen que la sociedad tiene de los funcionarios, aprovechemos la crisis para que cada uno y así entre todos seamos los que iniciemos el cambio a una sociedad mejor, con nuestros actos, no con nuestras críticas, con actitudes solidarias como puede ser de ayuda a todo el que necesite ayuda, colaborando económicamente, con aporte de alimentos, o con cualquier otro tipo de ayuda directamente o con las instituciones y asociaciones sociales.
Manifestémonos todos unidos a favor de lo que deseamos conseguir, con pensamientos positivos y sobre todo con nuestra actuación directa acorde a esos pensamientos.
José Luis Lladó Meléndez
Cádiz, 4 de julio de 2012