miércoles, 21 de noviembre de 2012

Confía en ti

Confía en ti

            ¿En qué podemos confiar?  Cada día comprobamos que todo en donde ponemos nuestras esperanza, nuestros sueños, nuestras ilusiones, toda nuestra fe se derrumba. Eso forma parte de la evolución. De esta manera aprendemos que donde debemos poner la fe es en nosotros mismos.
Tenemos que aprender a discernir lo verdadero de lo falso. Esto es a veces muy difícil, porque hay mentiras que se disfrazan de verdades. Tenemos que diferenciar lo real de lo ilusorio, así iremos comprendiendo que todo está en nuestro interior.
Tenemos abundancia de todo, no necesitamos nada, no hay nada que buscar, nada nos falta, sólo tenemos que reconocer el potencial que tenemos, la totalidad que somos.
Debemos centrarnos en nuestro interior y no dejarnos engañar por la mente superficial que nos mantiene en un mundo ilusorio en donde nos sentimos solos y desamparados.
Todo existe por y desde el amor. El amor es la energía creadora, esa energía es nuestra esencia, pero lo olvidamos y nos hemos ido creando un mundo desde la separación, donde la energía vibra desde el miedo, con todos sus derivados: ira, egoísmo, ambición, envidia, celos, etc., ahora nosotros tenemos que adentrarnos en nosotros y centrarnos en lo que realmente somos y queremos, comprendiendo que no hay nada que temer, que todo está bien, que lo que sucede es por algo que aún no comprendemos, pero que es para nuestra evolución.
Conscientes de todo esto sabemos que todo el trabajo para que algo cambie debe efectuarse desde el interior del individuo. Nadie puede cambiar a otro, únicamente puede cambiarse a sí mismo.
No existe el bien ni el mal, solamente existen estos conceptos desde nuestras percepciones. Estamos aquí para experimentar, y creo que el ser humano ya ha experimentado lo suficiente para reconocer que es lo verdadero. Hemos querido dar firmeza a nuestras ideas con frases o refranes, creyendo que así los hacíamos más verdaderos como con la frase: “Todo lo que nos gusta es pecado o engorda”, y eso no es así.
 A veces lo que hoy nos gusta, porque nos hemos acostumbrado a ello, no nos gustaba la primera vez, algunas cosas nos costaron trabajo adaptarnos al principio, pero insistíamos, hemos insistido hasta asimilarlas y nos hemos acostumbrado a ellas. Eso nos pasó cuando dábamos las primeras caladas a esos cigarrillos que nos ofrecían tan exquisitos. Lo mismo ha pasado con otras cosas eso, ahora lo sabemos,  no es lo natural, ahora comprendemos que lo que verdaderamente nos gusta, lo poseemos, siempre está en nosotros,  forma parte de nuestra naturaleza.
No nos debemos desilusionar, en nuestro interior está la felicidad, la paz, el amor. Esa es la verdad y es a donde debemos enfocar nuestra fe.
Confía en ti mismo.


José Luis Lladó Meléndez
Cádiz, 16 de noviembre de 2012


 

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