sábado, 11 de enero de 2014

AHORA ES UN BUEN MOMENTO PARA LA PAZ

Ya estamos en el nuevo año. Todos deseamos que sea mejor que el anterior, pero no olvidemos que solo se cosecha lo que se siembra. En este año que hemos dejado atrás poco hemos hecho para que el que comenzamos ahora sea distinto. De todas formas, estamos en el momento apropiado, ya no debemos aplazarlo más, ahora tenemos que ponernos en acción, todos los propósitos, nuestros sueños, nuestras esperanzas, ahora podemos ver que se realizan si nos ponemos en acción. Para ello debemos aprovechar esa energía que como siempre en Navidad nos hace soñar, tener esperanza, ilusiones por un mundo mejor, por mejorar nuestras vidas, por hacer las cosas que siempre hemos querido pero que vamos aplazando para otro momento más propicio y mantengamos estos sentimientos de amor, que nos hacen vibrar en estas fechas; que nos hace ser más amable con todo el mundo, más colaboradores, caritativos, estos sentimientos que nos empuja a hacer regalos, a compartir y a extender nuestra alegría a todos. No dejemos que con los primeros días del nuevo año volvamos a la rutina y abandonemos de golpe todos estos sentimientos. Para que el mundo cambie, para que nuestras vidas mejoren, no podemos conseguirlo sólo con buenos propósitos, tenemos que ponernos en acción, trabajar en nosotros, en cada instante, por conseguir reemplazar lo que no nos gusta, sustituir nuestros pensamientos y nuestras palabras negativas por pensamientos y palabras positivas, generando paz interior al actuar de acuerdo con esos pensamientos y esas palabras nuevas, poco a poco, día a día, iremos sintiendo esa paz que nos proporciona la coherencia de ser nosotros mismos en cada instante, no tratando de fingir, de ocultar o representar algo distinto de lo que somos. En nuestro interior tenemos el potencial de todo lo que deseemos y esa fe en uno mismo nos irá dando la paz y desde esos sentimientos de paz de nuestro interior iremos generando paz en nuestras relaciones. Es así como, poco a poco, a través de cada uno podemos modificar el mundo. Desde un corazón sin conflictos se puede creer en un mundo de paz. José Luis Lladó Meléndez Cádiz, 2 de enero de 2014

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